Los implantes dentales son hoy una solución consolidada y muy predecible para sustituir dientes perdidos. Con una planificación correcta, una técnica quirúrgica adecuada y unos cuidados apropiados, tienen una tasa de éxito muy alta y pueden durar toda la vida. Pero como cualquier elemento que se integra en el organismo, los implantes no son inmunes a complicaciones. Una de las más importantes, y también de las más frecuentes cuando no se detecta a tiempo, es la infección periimplantaria.
Saber reconocer las señales de alerta, actuar rápido y contar con un equipo que sepa cómo manejar estas situaciones marca la diferencia entre salvar el implante y perderlo. En Oiz Klinika, en Durango, lo vemos con cierta frecuencia en pacientes que vienen de otras clínicas o que llevan tiempo sin revisión, y queremos que tengas toda la información necesaria para actuar a tiempo.
Qué es la periimplantitis
La periimplantitis es la infección de los tejidos que rodean un implante dental: la encía y el hueso que lo sostiene. Es el equivalente de la periodontitis en los dientes naturales, pero aplicada al implante. Si no se trata, provoca una destrucción progresiva del hueso alrededor del implante que puede acabar con la pérdida del mismo.
Existe también una forma más leve llamada mucositis periimplantaria, que afecta solo a la encía sin comprometer el hueso. Es el estadio previo a la periimplantitis y, tratada a tiempo, es completamente reversible.
Señales de que algo no va bien
El problema de la periimplantitis es que en sus fases iniciales puede ser asintomática o presentar síntomas que el paciente no asocia directamente con el implante. Por eso las revisiones periódicas son tan importantes. Aun así, hay señales que no deben ignorarse.
Encía inflamada o que sangra alrededor del implante. Igual que con los dientes naturales, el sangrado al cepillarse en la zona del implante no es normal. Es una señal de inflamación que merece atención.
Dolor o sensibilidad en la zona. Un implante bien integrado no duele. Si aparece dolor espontáneo o al masticar, hay que consultarlo sin demora.
Supuración. La presencia de pus alrededor del implante es una señal inequívoca de infección activa que requiere atención inmediata.
Movilidad del implante. Un implante correctamente oseointegrado no se mueve. Si percibes que el implante o la corona tiene movilidad, es una señal de alarma grave.
Mal sabor o mal aliento persistente. Cuando hay infección activa, es frecuente que aparezca un sabor metálico o desagradable y un aliento que no mejora con la higiene habitual.
Por qué se produce una infección en un implante
Las causas de la periimplantitis son múltiples y a menudo se combinan. La acumulación de placa bacteriana alrededor del implante es el factor principal, igual que en la enfermedad periodontal de los dientes naturales. Por eso la higiene en la zona del implante es tan importante y tan específica: requiere técnicas y herramientas distintas a las del cepillado convencional.
El tabaco es un factor de riesgo muy relevante. Los fumadores tienen una respuesta inflamatoria alterada y una peor vascularización de los tejidos, lo que favorece la aparición de infecciones y dificulta su resolución. La diabetes mal controlada, las enfermedades que afectan al sistema inmune y ciertos medicamentos también aumentan el riesgo.
Una higiene deficiente, la falta de revisiones periódicas y no haber tratado correctamente una enfermedad periodontal previa a la colocación del implante son los factores evitables más frecuentes.
Cómo se trata en Oiz Klinika
El tratamiento depende de la extensión de la infección y del grado de afectación ósea. En los estadios iniciales, cuando solo está afectada la encía, el tratamiento es conservador: limpieza profesional profunda alrededor del implante, descontaminación de la superficie del mismo e instrucciones de higiene específicas para la zona. Con este abordaje y unas revisiones de seguimiento frecuentes, la mucositis periimplantaria se puede resolver completamente.
Cuando ya hay pérdida ósea, el tratamiento es más complejo e implica en muchos casos una intervención quirúrgica para acceder directamente a la superficie del implante, descontaminarla y, si es posible, regenerar el hueso perdido. El pronóstico en estos casos depende de la cantidad de hueso afectado y de la capacidad de respuesta del paciente.
En Oiz Klinika evaluamos cada caso con diagnóstico por imagen, exploración clínica detallada y análisis de los factores de riesgo individuales antes de proponer un plan de tratamiento. Si tienes un implante dental y llevas tiempo sin revisión, o si has notado alguna de las señales descritas, no lo dejes pasar.
La mejor estrategia es la prevención
Un implante bien mantenido raramente desarrolla periimplantitis. Las claves son tres: una higiene diaria correcta con los instrumentos adecuados, el control de los factores de riesgo como el tabaco o la diabetes, y las revisiones periódicas en la clínica para detectar cualquier signo de inflamación antes de que progrese.
En Oiz Klinika establecemos un protocolo de mantenimiento personalizado para cada paciente con implantes, adaptado a su riesgo individual y a la complejidad de su caso. Porque un implante bien cuidado es una inversión que dura toda la vida, y cuidarlo bien empieza por saber qué vigilar.
Si tienes dudas sobre el estado de tus implantes o quieres una revisión, llámanos al 946 20 39 06 o escríbenos desde nuestra página de contacto. Estamos en la Plateruen Plaza, 9, en el centro de Durango.




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